Hueso: estructura, periostio y médula ósea
Origen OCR: “BONE” · pp. 87–96
Principios clave
- El hueso está formado por tejido compacto y tejido esponjoso (cancelloso).
- El periostio es una membrana fibrosa que recubre el hueso y es fundamental para su nutrición y reparación.
- La médula ósea ocupa las cavidades de los huesos y puede ser amarilla o roja según su localización y función.
- El hueso es un tejido vascularizado, con vasos sanguíneos que lo atraviesan y lo nutren.
- La resistencia del hueso varía en comparación con otros materiales naturales y artificiales.
Estructura
- Tejido compacto
- Tejido esponjoso (cancelloso)
- Periostio
- Médula ósea (amarilla y roja)
- Canales óseos (canales de Havers)
Puntos a recordar
- El periostio consta de dos capas: una externa fibrosa y otra interna con fibras elásticas.
- La médula ósea amarilla es rica en grasa y se encuentra en la diáfisis de los huesos largos.
- La médula ósea roja predomina en huesos planos, extremos de huesos largos y vértebras.
- El hueso es más resistente a la compresión que a la tensión.
- La vascularización del hueso es esencial para su vitalidad y reparación.